State Like Sleep (2018): Estilo que supera la trama
Cuando Katherine regresa a Bruselas a cuidar de su
madre, se enfrenta, luego de casi un año, a las causas y consecuencias del
suicidio de su célebre marido. Reacia a lidiar con los recuerdos resucitados de
su vida juntos pero enredada y confusa sobre el escándalo mediático generado en
torno a su muerte, Katherine empieza a rastrear los últimos pasos de su marido
y la doble vida que él llevaba.
El ojo de la directora Meredith Danluck se refleja
en la fotografía y en un estilo visual cautivador; mediante cuadros compuestos
por acciones que se desarrollan en dos planos, nos aproximamos a nuestra
protagonista, quien parece no querer ver lo que está más allá de su propia
vida. Con tintes de Blow-up (1966) mezclado con Rear Window (1954), la
protagonista observa a través de la lente de su cámara lo que sucede en el
hotel donde se está quedando. Es mediante esta obsesión casi voyerista, casi
escapista al duelo, que Katherine termina cayendo dentro del submundo turbio y
oscuro de la vida nocturna en Bruselas.
Katherine va escavando más y más hondo, pero lastimosamente
la trama se va diluyendo con cada avance hacia el descubrimiento de lo que
sucedió la noche en que su marido se quitó la vida. Lo que empezó siendo un thriller noir muta a un melodrama trágico cuya
resolución deja mucho que desear.
Una escena: Cuando Katherine regresa al
departamento buscando a su marido
Una recomendación: Blow-up (1966)

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