Isle of Dogs (2018): Deleite visual canino de principio a fin




Tras una epidemia de gripe canina, el alcalde Kobayashi deporta a todos los perros a Trash Island, un vertedero de basura donde los caninos son abandonados a su suerte. Atari, el sobrino adoptado de Kobayashi, emprende un viaje a la isla en búsqueda de su mascota Spots, donde se encuentra con una manada de perros que le asistirán en su travesía.
Wes Anderson es un director talentoso, admirado y alabado internacionalmente, quien además trabaja con un estilo tan peculiar que hace que sus películas puedan ser inmediatamente reconocibles por su sello personal. Pero a veces, ese estilo también puede caer en la repetición. Es estético, sí, cómodo, también. Pero en Isle of Dogs Wes Anderson vuelve con una propuesta renovada, sencilla y que a la vez entrega momentos muy simpáticos: ese juego que realiza con las traducciones y su ausencia.
Ya en el inicio de la película, el director aclara que el idioma perruno de los ladridos ha sido traducido al inglés, que los personajes hablan en su lengua nativa y que las traducciones se darán siempre y cuando sea posible. Hay entonces muchos diálogos cuyos significados intuimos o interpretamos por el lenguaje corporal, las muecas, las señas, los ticks de los perros e incluso las acciones.
Siendo amante de las mascotas, es imposible no enternecerse con el comportamiento de los perros y con la manera que se mueven e interactúan. Es además un deleite visual cómo Anderson logra estetizar una isla de basura u otras escenas abyectas.
Rescato el trabajo sonoro, que si bien queda opacado por lo visual, entra en juego con elementos concisos como ser los tambores japoneses o el silbido de Atari, que ayudan a generar tensión o estremecimiento.
Con respecto a la historia, hay detalles que por una cuestión de gusto no terminan de convencer, como el uso constante de flahsbacks para aclarar el por qué de ciertas acciones, que solo cortan de modo abrupto el disfrute del momento, pero en general no deja de ser peculiar y emocionante de principio a fin.

Una escena: cuando se aclaran las traducciones
Una recomendación: Si hablamos de películas sobre perros, White God (2014)



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